Queridos amigos de Pro Animal La Gomera,
He visitado la preciosa isla de La Gomera la primera vez en 1998. Mi
amigo y yo fuimos mochileros, dormimos fuera, y hemos visto y vivido
mucho ( p.e. escuchar las Pardelas en viva y verlas volar encima de
nuestras cabezas, una experiencia única. )
Desgraciadamente también teníamos contacto con la parte desagradable de
la isla, la forma de tratar los animales. Caminando en las montañas
encontrábamos un cachorro abandonado (más o menos de ½ año, como nos
enterábamos más tarde). Ella estuve llena de pulgas, de lombrices,
miedosa y hambrienta. No nos seguía porque tenia mucho miedo, tampoco
después de darla comida, entonces la cogí en brazo, aunque las pulgas se
metían encima de mi. Un turista amable nos llevó con el coche, pero no
sabíamos a donde o que hacer con la perrita. Bueno – primero buscábamos
un sitio para dormir, cerca de la playa de Alojera. Y la perrita se
quedó con nosotros, después de pasar la noche y comer. Ella hice
pequeñas excursiones, pero siempre volví enseguida a nuestro sitio, se
dormía en nuestras colchonetas, y cada vez tenia más confianza. Al fin
ella dormía al lado de nosotros (patas arribas).
Bueno, no pensábamos ni en sueños de llevar un perro a Alemania.
Entonces intentábamos de deshacernos de ella. Pero fue demasiado tarde
para ambos lados. Haciendo la compra en una tienda ella desapareció para
hacer pis, y nosotros intentábamos de desaparecer. Con el viento en
dirección contrario la perrita no pudo olernos, y entonces ella se
sentó y nos esperó. Mirando atrás me sentí tan triste, pero pensé que
sería mejor de separarse.
Pero la próxima mañana mi amigo y yo solamente pensábamos como poder
recuperar la perrita. Pero no la encontrábamos. Con el corazón lleno de
tristeza volvimos a pie a Valle Gran Rey, nos alquilábamos un
apartamento, para duchar, y de casualidad se encontró en el
apartamento el Valle Bote. De casualidad abrí la revista, encontré la
página de un protector de animales que vivía entonces en Valle Gran Rey
pero es de origen de Hamburgo.
Al fin contactábamos con el, y el nos ha dado muchos consejos, nos
acompañé después de 3 días al pueblo, donde hemos dejado nuestra
Piccolina - y la encontrábamos con un Español, que la alimentaba. Este
señor nos preguntó si quisiéramos llevarla solamente a VGR o a
Alemania. Confirmando que vamos a llevarla a Alemania el se quedó
tranquilizado. Piccolina enseguida nos reconoció y nos saludó con gran
alegría. Después todo fue mucho trabajo,
encontrar el veterinario, dormir todo el tiempo en la Playa Ingles,
llevar la perrita en la mochila en secreto en la guagua pasando toda la
isla, convencer el taxista en Tenerife de llevar también la perrita al
Aeropuerto, etc. etc.
Pero lo conseguimos todo de alguna manera y yo estuve todo el tiempo
segura que va funcionar, porque debe ser así. Y esta perra es la mejor
que he conocido en mi vida.
Todavía vive con mi papa, porque con razones de trabajo no pudo llevarla
conmigo.
Y mis padres no querían dejarla más nunca, después de haberla conocida.
Se adaptó perfectamente, es siempre alegre, nunca agresiva, se entiende
bien con todo el mundo, sea perro o gato, y es hoy día algo más
tranquila, pero todavía la luz del sol para mis padres y todos las
vecinos.
Aparte de eso es muy inteligente, tiene su personalidad, simplemente un
ser excelente.
Este año he visitado de nuevo La Gomera y tenia algo de miedo de ver
miseria con los animales, pero mi sorpresa fue agradable de ver los
perros bien alimentados y cuantos tienen ya aparentemente un dueño.
Solamente en la montaña he visto algunos pobres bichos con cadenas
cortas o cerradas en cuartitos.
Me gusta mucho vuestro trabajo, y espero que en el futuro se puede mover
mucho en el tema de protección de animales.
Con muchos saludos desde el frió Alemania y espero que les gusten las
fotos
C.H.