no hay otro termino para describir las
condiciones en las que han vivido durante años estos 2 perros. Han
sido varias las denuncias que hemos recibido durante
los últimos años y también varios los intentos para ayudarlos. Por
desgracia, por carecer de leyes locales apropiadas, de refugio en la
isla y simplemente por no tener los medios económicos suficientes
hasta hoy no habíamos podido arrancar a esos pobres animales de su
cruel destino. También debemos tomar en cuenta que los
dueños vivían al borde de la marginalidad social, con graves
problemas de adicciones y violencia y eran muy temidos por los
vecinos, lo cual nos hacia temer algún tipo de venganza sobre los
animales.
Las fotos no reflejan para nada sus
terribles sufrimientos.El marrón vivía atado con 50 cm a una caseta
llena de excrementos, moscas y pudrición.Apenas podía salir
de allí y tenia que echarse en medio de esta suciedad en el mismo
cemento.
El blanco vivía atado a la rama de
un árbol con una correa de pasear tan corta que el pobre
solo podía echarse en una posición si no quería ahorcarse.El
primer día que nos acercamos el pobre se agacho y se orino de miedo,
signo inequívoco de que esperaba mas una paliza que una caricia.
Los 2 están en los huesos, desnutridos y
hasta deshidratados.
Al obtener por fin el permiso para
entrar en la propiedad( gracias a la ausencia de los dueños por
enfermedad grave ) las primeras medidas que tomamos fueron las de
alimentar a los perros, desparasitarlos, asegurarles una gran
cantidad de agua y alargarles las cadenas para que
los últimos días de infierno fueran mas llevaderos.Hemos conseguido
un lugar temporal de acogida y antes del fin de semana los
pobres estarán a salvo.
A pesar de lo mal que han sido tratados
son perros buenos, agradecidos y les encantan la presencia humana y
las caricias.No son jóvenes y solo un veterinario podrá estimar la
edad ya que el trato con los propietarios esta descartado. Suponemos
que tendrán al menos 6 o 7 años y los dos son machos. Aun no tenemos
nombres...
Ahora empieza una nueva vida pero
esperamos que no signifique para ellos vivir sus últimos años en un
refugio. Somos conscientes que no va a ser fácil pero nos resistimos
a pensar que nadie les abrirá su corazón y les dará una
oportunidad.Nunca han conocido el amor y el cariño y si alguna vez
fueron centro de atención seguramente no era para darles una caricia
sino una patada.Hay mas casos como este pero ahora les toca a
ellos.Solo piden un poco de piedad, de paciencia y de cariño.
Estamos convencidos de que se lo merecen y de que lo agradecerán.
Dentro de unos días podremos saber mas
de su carácter, de como se llevan con otros perros y gatos y sobre
su estado de salud en general.